Portal del Editor
Conacyt

Calidad del arbitraje

La selección e integración de los árbitros no siempre es fácil, ya que generalmente no existen retribuciones o remuneraciones directas por participar como dictaminador y sin embargo es un trabajo que requiere tiempo, dedicación y mucha experiencia. En la mayoría de revistas los revisores no cobran, y sus únicas compensaciones directas son el conocer novedades antes que nadie y aparecer como miembro de la cartera de árbitros de la revista.

Un buen revisor debe ser un experto en el tema, además de ser imparcial, innovador y responsable, atendiendo las solicitudes de la revista sobre lo que debe incluir en el dictamen y cumplir con los plazos establecidos para llevar a cabo su tarea.

Además de emitir una opinión sobre la posible publicación del artículo, el revisor debe también aportar comentarios para que el trabajo pueda mejorar su calidad. Aunque la colaboración sea excelente, siempre debe de considerarse algún comentario, ya sea de fondo o de forma, que pueda contribuir a la mejora constante del investigador,

En términos generales, un buen trabajo de revisión atiende las solicitudes expresas del dictamen solicitado por el editor, genera sugerencias de mejora y cumple con los plazos solicitados por la revista.

Es importante señalar que es en el dictamen donde reside en mayor medida la referencia de calidad del artículo para los editores. Sin embargo la calidad del arbitraje no depende sólo de la pericia, experiencia y compromiso del árbitro. Este se complementa con la evaluación y realimentación constante del proceso por parte de editores y los revisores. El mejoramiento constante de los procesos de revisión debe ser un objetivo constante de toda revista académica.

Algunos puntos que la revista debe revisar sobre el trabajo de los árbitros son:

  • Imparcialidad y objetividad del dictamen.
  • Atención en los puntos a evaluar establecidos por la revista.
  • Tiempo de respuesta y cumplimiento de plazos.
  • Aportes y sugerencias de mejora del trabajo.
  • Fundamentación de las críticas a las colaboraciones dictaminadas.

Un dictamen absolutamente favorable, acrítico, sin sugerencias de mejora, levanta las mismas sospechas que un dictamen voraz en el que se destruyen los trabajos realizados sin fundamentos suficientes o mediante comentarios viscerales. Es por eso que el equipo editorial de la revista, debe evaluar el trabajo de los árbitros de forma independiente y sin importar de la experiencia del mismo. Sólo así se puede asegurar la calidad de los trabajos publicados, conjuntando el respaldo que otorga una sólida revisión por pares con el seguimiento y análisis constante de los procesos por parte del editor.

Hay funciones que el proceso de dictamen no cumple y que deben ser llevadas a cabo por otros medios, procesos o recursos que implemente el equipo editorial. Algunas de estas son:

  • No detecta el fraude científico
  • No detecta el plagio
  • No detecta la publicación duplicada
  • No garantiza la validez externa del trabajo

El dictamen ayuda a las revistas a elegir los mejores trabajos para ser publicados, mejorar la presentación de los mismos y provee al autor una realimentación acerca de su trabajo. Con un adecuado arbitraje se logra la transparencia  en el proceso de publicación, se mejora la calidad de la revista y se aporta a la comunicación científica y a la ciencia en general.